A boca de pájaro. Liliana Campazzo. "Poeta y Constructora"



Liliana Campazzo cree en la Poesía como otros creen en Dios, en dioses o patas de conejo. Ella la lleva sobre la piel, entre la ropa; detrás de los anteojos; debajo de la lengua, poesía sublingual; entre las sábanas también. La saca al sol, al aire libre, va con ella, en fin; y crece sobre ella y no tiene principio ni mucho menos final. Y la propala, porque cree en ella; con tal generosidad que es impensable referirnos a Liliana Campazzo sin imaginarla rodeada de voces inquietas que se escurren como niñas que encuentran una puerta abierta.


La poesía de Liliana Campazzo la construye, a Liliana; la transita; la regresa, como una ola, la lleva hacia el fondo sin fondo y la trae de nuevo, repleta de nuevos descubrimientos, cada vez, entre los que sin embargo se la reconoce, se la reconstruye.

Y Liliana construye versos (a ella también le gusta la palabra "construir"). Y cada letra suya, cada palabra dibujada en la voz, en la pantalla, en el papel, interviene el paisaje; cambia el rumbo del aire, o la temperatura, y por qué no la textura; deja un perfume o simplemente lo vuelve irrespirable tanto, que hay que correr a abrir las ventanas; o cerrarlas.

Esa es la poesía que interesa partes vitales de quienes la sabemos Poeta, y que nunca estaremos suficientemente agradecidos de tenerla acá, a la mano, a la vuelta de los álamos, en su casita amarilla del mar".

Iris Giménez
Presentación de A boca de pájaro
Viedma-abril de 2012
http://velaalviento.blogspot.com/2012/04/sobre-boca-de-pajaro-pelos-y-senales-de.html



A BOCA DE PÁJARO

















Parte 1













Piedra Parada


I

Hay pájaros
y también
chispazos de pájaros
esos 
que cuando el sol
corre al lado del auto 
por una ruta de tierra
cruzan 
delante de la ventanilla
y dejan los ojos cansados
por el esfuerzo de ver su luz
de pájaros .
La ruta de piedra y pozos
se parece a la vida
dura tosca
levanta polvareda
como cuando una
sin más razón
que la tristeza
pega un grito.


II

Los viajes de ahora son eléctricos
aparatos que le cuentan a los otros
donde está una 
mandan fotos
cartas escritas en pantallitas minúsculas
hacen de bitácoras efímeras
la ruta sigue igual que antes
pura piedra no más
y algún rehue
al costado de las huellas.


III

Allí se esconde el río
detrás de la curva
lo sé
por que se ven los álamos.


IV

El auto no corre aquí
cabalga
cruza un bajo
olisquea 
galopa
un serrucho
fabricado por el viento
al que no puede vencer
la máquina de vialidad
flota en su interior
un polvo de años
lleva en el asiento de atrás
un atado de libros
                 algún vino
                 piedras que una junta
                              para traer a la casa.



V

El sol se cae
atrás de un cerro
brilla de otra luz
casi verde
los pozos
ojos que miran desde abajo
la velocidad
de las cosas.
Es como un líquido, 
el sol,
que no termina nunca
de escurrir.
Una está sentada yendo.
Otra curva se agazapa 
me salta a la cara
hace sombra
un guanaco
el sol 
se cae
a su costado.


VI

En la boca el nombre de la hija
chispazo de pájaro
pájaro ahora
mallín
alambrado
piedra
flores amarillas 
bajo
guardaganado
pájaro
sombra sobre el cerro
en la boca el nombre de la hija
lento hace girar en su dedo
un anillo
chispazo de pájaro
molino.
Paso del Sapo
treinta y cinco kilómetros.


VII

La hija y su nombre
traen a la tarde reminiscencias
de cielo
celina
cruza despacio en mi retina
se posa su nombre en mi boca
corre celina
atrás de un sueño
cada piedra en sus manos
se florece.



VIII

Chispazo de pájaro
pájaro
luz
se va brillando
un oscuro
y es la noche la que cae
no es líquida la noche
es mata cubriendo la luz
carbón piedra
sobre la línea
pájaro negro
hace nido 
sobre mis ojos
que apenas
ya
el camino.



IX

Cerro Cóndor 
no vuela 
no galopa
mi auto
detenidos estamos 
quietos los dos
fumamos al costado
deja de ser auto
apenas reclino el asiento
es casa
techo en el desierto
abrigo
paté y criollitas
una copa de cristal
que el abuelo trajo de otro viaje
gota hada que cae roja
en la garganta
de la sed.


X

El cerro hace de faro
refleja blanca la luz de la luna
imposible cerrar los ojos
a tanta maravilla
rechinar los dientes 
en la noche
es llamar al hambre
de tu sexo
ahora es cuando
tu mano me deshoja 
sin edad
me vuelvo
tierna furia
entre la noche de la luna
en un asiento.


XI

Nada para decir después de esto.
Cael el sueño como la mismísima
noche me comiera.
Brutales las estrellas
chispazos
que no vuelan.


XII

En el río despejo la mañana. 


XIII

Otra ruta 
otros pozos
el auto se lleva pegados 
los bichos de la noche
por la ventanilla crece el sol
hay una luz indecible
a esta hora 
unas sombras que no dan
saco mi pantalla y anoto
la escritura sin lápiz
flota 


XIV

Unos sauces apoyados en la margen del río Chubut
son la referencia del viento que no está
la hora tan calma
parece no existir
no hablamos en las mañanas
ni comentarios
del tipo
qué lindo día
nada
ese silencio
es
lo que demuestra
la perfección de la hora
el auto deja de ser casa
otra vez en movimiento
arrastra un yuyo seco
que se metió entre sus ruedas en el último zanjón

El café deja sus huellas

en los bordes sucios de las tazas.





Liliana Campazzo

"La escritura es para mí el lugar de los posible, la voz surge de un estado que tiene que ver con lo que percibo de este mundo que me toca, está impregnada de lecturas, voces, situaciones que no son mágicas, son las que cotidianas me conforman como persona.
Presto especial atención a la palabra en estado de conversación, ahí me encuentro cómoda, escribiendo como hablo .
Todo me cruza, todo apunta a la construcción del poema.
La poesía es para mí una construcción , ladrillo a ladrillo va armado un mundo a propia hechura.
Escribo en estado de libertad, no hay cuerpo , ni anterior ni posterior a mi palabra en el papel, uso lápiz cuadernitos escolares, hojita amarillas, ahí nace con mi caligrafía imperfecta el poema, recorre la mirada el papel y busca la forma de la a, y como si fuera un recuerdo de la horda carnívora se come la hoja recorriendo entre el lápiz y la idea.
Cuando escribo soy esa que era, la que entre los seis y siete años descubrió la palabra y su volatibilidad.
Siento todo el arte como una obra en construcción, dinámica y cambiante y me interesa lo cercano, la calle mojada, las chicas que se ríen en la fila de atrás , la sala de profes llena, mi perro, una palabra de mi hija, creo que en cada cosa cotidiana está escondida la raíz de un poema...".

El Cóndor. Viedma. 2016



Poesía/Río Negro. Las nuevas generaciones

Poesía/Río Negro. Las nuevas generaciones es un libro editado en 2015, por la Editorial de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) y el Fondo Editorial Rionegrino, y la compilación estuvo a cargo de Raúl Artola. 

Los autores de esta antología fueron seleccionados mediante la consulta a escritores de la provincia quienes seleccionaron a veintiún poetas nacidos a partir de 1966. Además el libro suma comentarios críticos sobre cada autor, realizados por distintos escritores patagónicos. 


Las y los autores de los poemas reunidos son: Vanessa Arroyo, Lázaro Artola, Melissa Bendersky, María Belén Benito, Gabriela Campos, Chelo Candia, Silvia Castro, Martina Cianis, Sebastián Di Silvestro, Paula Fava, Cecilia Fresco, Iris Giménez, Sebastián González, Laura Kropff, Paz Levinson, Verónica Merli, Guadalupe Muro, Eliana Navarro, Carina Nosenzo, Diego Reis y Carolyn Riquelme. Las ilustraciones de tapa, contratapa e interiores son autoría del artista visual Danilo Vasiloff.



Acceda al libro en http://editorial.unrn.edu.ar/index.php/catalogo/346/view_bl/57/coediciones/36/poesia-rio-negro-las-nuevas-generaciones?tab=getmybooksTab&is_show_data=1 


Poemas de Belén Benito, Lázaro Artola (Viedma-Patagones), Melissa Bendersky, Vanessa Arroyo (San Carlos de Bariloche) publicados en «Poesía/Río Negro. Las nuevas generaciones», coedición UNRN-FER 2015 

 Realización: Juan Montelpare. Música: Augusto Sebastián Fernández.






El grillo y la luna. Creatividad en juego, Imaginación sin cuarentena

"El grillo y la luna" es un proyecto colectivo ideado por Silvia Urtubey y Ariel Navalesi, desde Dina Huapi, Río Negro, que junto a quienes colaboran aportando gratuitamente su saber y su inmenso repertorio en el campo de las experiencias estético/expresivas y artísticas con todes les niñes, conforman una comunidad solidaria para con las familias y las infancias que puedan acceder a estos formatos virtuales.

El grillo y la luna comparten propuestas para crear, divertirse y aprender:



-Hacé tu propia historia...



-¿Cuántas cosas pueden salir de la punta de un lápiz?
-Para escuchar y cantar
https://silviaurtubey0.wixsite.com/elgrilloylaluna 

-Hagamos un libro

-Te cuento un cuento, te muestro un libro...

https://silviaurtubey0.wixsite.com/elgrilloylaluna 






Y muchas propuestas más! 

Les invitamos a pasear por la página 
Para mirar y ver; 
canciones; 
para leer o que te lean; 
para escuchar; 
para hacer!! 

#QuedateEnCasa


Silvia Urtubey y Ariel Navalesi, ambos poetas, narradores y docentes, viven en Dina Huapi, provincia de Río Negro, y cuentan que "a pesar de nuestros orígenes docentes, este proyecto no tiene sesgo escolarizado, tampoco pretensiones didácticas ni didactistas en el sentido tradicional de ambas palabras. El objetivo es divulgar pequeñas pinceladas de base ético/estética —al fin poéticas y políticas— de acuerdo a las nociones que hemos construido en nuestra larga trayectoria personal y también como docentes en distintos niveles educativos, máxime en el contexto actual de cuarentena".




8 M - TENDAL DE POESÍA ESCRITA POR MUJERES

Graciela Cros N. Ahora es el tiempo de hacer las cosas. Lo que vas a hacer, hacelo.  Estás viva todavía. Dirás que todo lo que podíamos hace...