Antes que nada, permítanme decir que es para mí un privilegio –fortuito o producto del destino o vaya a saber que- que les amigues le hayan dado mi nombre a Dafne para así contactarnos y que hoy yo pueda estar acá participando de esta presentación, y que para mí es un gran desafío que acepté inmediatamente después de leer el libro de un solo bocado, y que luego, con el transcurrir de las horas y los días, empezó a preocuparme que haya sido un atrevimiento de mi parte pretender hablar sobre un libro que no es cualquier libro, referirme a una poeta extraordinaria que acabo de conocer apenas hace unos días, horas casi, y nada menos que a través de León no es más que un nombre.
Leí el libro en pdf primero y ya en papel, desde anoche, cuatro o cinco o más veces cada poema. Y no solo para recuperar tiempo, mejor dicho, y no para recuperar tiempo porque, qué es el tiempo para un libro de poemas.
Necesitaría semanas de lectura y más vida vivida para asimilar, aprehender apenas un poco la poesía de Dafne, y esta poesía, la de este libro.
En 39 poemas Dafne recorre toda una vida, regresa en el tiempo y me regresa con ella y vivo o revivo o creo encontrarme con esa niña que fuimos, que fue, antes de ser lastimada, tanto, como para dejar de hablar de sí misma.
Todas somos ella.
Cuando leí el libro por primera vez, en cada poema se me acababa el aliento y no podía volver a respirar si no seguía leyéndolo hasta el final.
“León no es más que un nombre” es un libro de poemas que cuenta una historia. La historia de una mujer que fue abusada siendo niña y que no fue la única niña víctima de su abusador. Y la historia de su abusador, un hermano amado que de muy chiquito fue su protector y a veces, única compañía, quien cocinaba para los dos y eso a ella la hacía feliz.
Es un libro de poemas que cuenta una historia en la que existen “vestigios de una felicidad / algo de infancia / cuando nadie hería”.
Es entonces un libro atravesado por el amor y la ternura, de Dafne. Y por su valentía.
Es cierto. Cada poema duele, da bronca, entristece, emociona, estremece, sorprende. Despierta.
En cada poema Dafne ilumina las zonas del horror vivido en la infancia y sus incertidumbres. Ilumina la violencia de la negación, del silencio, de la mudez, la violencia alrededor de ella y de todo. Y lo hace con una voz poderosa, valiente, certera, inequívoca. Con su voz poética.
Habla de lo que no alcanza para sobrevivir y también habla de una herida que al ser dicha, en este libro, en cada poema, “letra a letra” (…) “ahora es aire / es agua limpia”.
“León no es más que un nombre” es una suerte de bandera para todas quienes sufren y sufrieron la violencia del cis.tema patriarcal, en cuerpo y mente.
Una suerte de distanciamiento entre esta mujer que ella es y aquella su historia, la que no eligió, la que por supuesto no quiso // para seguir viviendo, amando, viajando, bailando, sonriendo, así, en gerundio, en movimiento, en crecimiento.
Agradezco a Dafne por alzar su voz y dar vida a este poderoso libro.
Y agradezco la Poesía.
Iris Giménez. Presentación de León no es más que un nombre.
Noviembre 2021. Feria del Libro. Viedma, Río Negro.


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